Durante años, sufrí jornadas de trabajo infinitas, una carga pesada sobre mis hombros y una caja que no crecía. El problema no era tener “pocas clientas”, eran los métodos ineficientes. Cuando rediseñé procesos, precios y agenda, cambiaron los números… y mi vida.
Hoy dirijo Kimbe, un equipo de 14 personas, con una facturación anual de 400.000€ y un salón que funciona sin mí las 24/7. Lo que me permite tener tiempo de calidad con mi familia, estabilidad financiera y la tranquilidad de disfrutar de la vida sin vivir en el salón.
Desde joven, supe que mi pasión por la belleza definiría mi camino. A los 18 años comencé a trabajar en Barcelona, estudiando estética y emprendiendo junto a mi madre en un pequeño salón de belleza que diseñamos juntas. Con los años, creé Kimbe Style, mi sueño hecho realidad. Un proyecto que refleja mi pasión por el sector y mi compromiso con el crecimiento continuo.
Hoy, tras años de experiencia tanto en el salón como en la gestión de negocios, comparto mis conocimientos con emprendedoras como tú, ayudándolas a hacer que sus salones crezcan.